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Dec 2011 06

NISSAN VERSA SEDAN 1.6 2012

Posted in News

……..Por Daniel Alvarez

NISSAN VERSA SEDAN 1.6 2012

Considerada la segunda generación del Tiida/Versa, el nuevo subcompacto no sólo apunta competir en el mercado por su bajo precio, sino que incorpora elementos de lujo antes vistos sólo en el siguiente segmento, los siempre competitivos compactos.

INTITMIDADES

La computadora de viaje se controla desde el tablero, lo que condiciona su acionamiento sólo detenido.

La rueda de refacción es completa, excelente para los precavidos.

No hay ajuste de altura para el cinturón de seguridad; otro ahorro.

Los frenos traseros son de tambor. Más economía.

Concesión al confort: el volante tiene ajuste de altura.

Como si nos hubiesen escuchados los genios de mercadotecnia de la casa nipona, el Versa incluye de serie bolsas de aire y frenos ABS. En el apartado de confort destaca el aire  condicionado, también de serie. En las versiones tope sobresale el equipo de sonido capaz de aceptar conexión con reproductores digitales de la firma de la manzanita. El volante incluye mandos de audio y el control de velocidad crucero. También hay Bluetooth para sincronizar el teléfono celular y algunos extras como los seguros automáticos o cristales y espejos de
accionamiento eléctrico. A estas interesantes características se suma una cabina muy espaciosa, notable si consideramos que por tamaño y pretensión el nuevo Versa encaja en el segmento de los subcompactos con baul.

LINEA GRANDE

Por fuera, las formas aluden al exitoso hermano mediano, el Altima. El frontal deslumbra por el tamaño de sus faros, tan grandes que replantean el diseño del vano motor con un refuerzo estructural frontal muy evidente incluso para el ojo ajeno al tema de automóviles. Mientras, la cintura marcada define su amplia cabina cuyo gran volumen interno ocurre por gracia del techo arqueado, que termina muy atrás, dejando una tapa de cajuela casi europea, de boca estrecha.
Eso sí, la capacidad de carga es notable, pero no todas las maletas de gran tamaño acceden a este espacio.

Como remate, los laterales evocan sutilmente al Máxima, un guiño de distinción que combina con las manijas cromadas de nuestro ejemplar analizado. En el terreno de las medidas, el Versa no difiere en su ancho y distancia entre ejes respecto al predecesor; pierde un poco de altura (3 cm) así como un centímetro y medio en el largo total (445 cm).

AIRE DE FAMILIA

Pese tantos halagos, el interior nos comprueba donde practicaron las reducciones de costos. El diseño del tablero si bien tiene aires frescos -relojes iluminados, palanquitas y perillas nuevas-, y posee materiales plásticos competentes, duros, de buen tacto, califican ligeramente por debajo de su competencia más directa léase Toyota o Hyundai.

El poste A bloquea un poco la visión hacia el cuarto delantero izquierdo, un detalle que quizá no importe en la vía rápida común, pero en tramos estrechos puede ocultar un riesgo o elemento sorpresa. Los asientos tampoco niegan la tesitura económica de la casa: son planos, sin buen soporte lumbar y la espalda tampoco goza de apoyo para cambios constantes de rumbo. A cambio, sobresale la buena disposión de huecos, encabezados por seis portavasos: dos adelante, uno por puerta delantera y dos atrás. Buen detalle.

CONDUCCIÓN REGULAR

Al someterlo a la ruta, el Versa comprueba dos cosas de los Nissan de toda la vida: un manejo agradable, predecible y hasta divertido si la circunstancia lo permite donde encaja la filosofía Pure Drive- combinado con sensaciones ahorrativas y de bajo costo en los mandos. El pedal del freno también acusa un mordiente dudoso, lo que obliga a pisar con más fuerza para disminuir la velocidad. La amortiguación suave otorga una marcha blanda, capaz para la
movilidad personal, insuficiente para una conducción rápida pese la agilidad apreciada.

Su motor es el 1.6 litros, pero se percibe algo más perezoso en la primera mitad del tacómetro. Si bien desde las 3,000 revoluciones ya empuja, el verdadero músculo surge tras rebasar los cuatro mil giros. Ello no permite aceleraciones contundentes ni pisando a fondo todo el tiempo. La premisa no es velocidad sino cumplir de manera suficiente las necesidades de una familia joven.

Todo suma para que la actitud del Versa en curva sea subvirante, acentuada por el balanceo propiciado por la cabina alta. Ello induce márgenes amplios durante las maniobras en la
montaña. En la autopista, sólo la rumorosidad y ritmos moderados por arriba de los 130 km/h confirman la economía de este nuevo Versa.

VALE LO QUE CUESTA

Si somos muy preocupados porque rinda nuestro dinero, ya nos consideremos compradores inteligentes o tacaños, el nuevo Versa resulta una opción muy deseable. A su buen tamaño y formas agradables, sencillas, que buscan atraer al mayor número de automovilistas sensatos, se combina un buen manejo, un motor ahorrativo y un equipamiento antes inimaginable en un subcompacto de no hace muchos ayeres.

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