Blog
Nov 2011 29

CHRYSLER 300 C 2011

Posted in News

…..Por Daniel alvarez

El nuevo CHRYSLER 300C se desenvuelve en la ruta con una prestancia y un refinamiento que nos recuerda a sedanes del segmento inmediatamente superior, más en la línea de un Mercedes que en la del anterior Chrysler 300C, este modelo 2011 resulta agradable y confortable. En carretera con curvas, su manejo también ha mejorado ostensiblemente, resultando ahora algo más dinámico, más receptivo a los cambios rápidos y continuados de apoyo. No transmite sensación de flotación, aunque la inclinación de la carrocería sigue haciéndose notar, pero en menor medida que en la generación anterior. Realmente, los ingenieros de Chrysler han hecho un excelente trabajo en mejorar las cualidades dinámicas del nuevo modelo sin sacrificar su confort de marcha. Ya no se desenvuelve de manera tan aparatosa como antes y sigue dejando ese sabor tan agradable que siempre nos deja un auto con pisada de muscle car.
A ello ayudan la nueva dirección asistida eléctricamente, que permite “sentir” algo más lo que sucede bajo nuestras ruedas, y, especialmente, el trabajo realizado sobre el chasis, incluidas las suspensiones. Y es que, aunque el nuevo 300 C está construido sobre la misma plataforma que el anterior, se siente un modelo radicalmente diferente. Para empezar parece un auto más ligero, pero a la vez con más empaque. La realidad es que los materiales utilizados en el chasis han contribuido a rebajarle el peso y aumentar la rigidez torsional y que eso se traduce en las sensaciones anteriormente comentadas. Las suspensiones han sido recalibradas para mejorar el dinamismo general del auto sin perjudicar el confort de marcha.
Paralelamente, el motor V8 responde, si no de manera explosiva, sí de forma contundente a nuestros requerimientos, permitiendo mover todo el peso de este vehículo grácilmente. Son 363 HP y, todavía más importante, unas buenas 394 lb-pie de torque que aseguran respuesta inmediata a bajas revoluciones. Los consumos no son exagerados: 15 mpg en ciudad y 23 en highway, en la versión AWD, aunque, como siempre, sólo la EPA parece capaz de obtener estos registros.

Imagen externa

La imagen externa mantiene ese aire retro con el que y por el que fue concebido el anterior 300C, tratando de reproducir el éxito del PT Cruiser. Sin embargo, no es tan burdo como aquel. Chrysler ha decidido suavizar las formas dando cabida a ángulos menos rectos. Especialmente notable es la caída del parabrisas, más inclinado ahora que en la generación anterior. No vamos a decir que no es un auto cuadrado, de líneas bien marcadas y con detalles voluptuosos, pero realmente la imagen tan dura de la generación anterior se ha dulcificado.
Interior
El interior reproduce las sensaciones extraídas al volante del 300C. Es más refinado y, además, lujoso. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el 300C ha redujo las distancias entre los sedanes generalistas y los sedanes de alta representación. ¿Y en qué basamos nuestro argumento? En un cúmulo de componentes y de tecnologías tendentes a hacer más agradable, cómoda y útil la vida a bordo. No nos detendremos nuevamente en enumerarlas -ya lo hemos hecho con anterioridad-. Añadiremos, empero, que junto a la profusa dotación de serie, Chrysler también ha hecho un esfuerzo considerable en mejorar tanto el tacto de los materiales utilizados como la calidad visual general de la cabina.
Así, la consola central tiene un diseño moderno y para nada minimalista, dominado por la pantalla táctil desde la cual operamos el sistema de infotainment Uconnect Touch. Verdaderamente, tiene un manejo fácil e intuitivo, cuesta poco esfuerzo acostumbrarse a sus particularidades. Nuestra unidad de pruebas contaba además con el opcional sistema de navegación de Garmin, con lo que, además, incorporaba la tecnología Sirius Travel Link, que muestra información en tiempo real sobre las condiciones de tráfico y meteorológicas, sobre estaciones de servicio y hasta películas en cartelera. Al margen del propio sistema en sí, lo que más llama la atención es verlo asociado a otro vehículo que no sea un Ford. Y es que finalmente se ha terminado la exclusividad de la marca del óvalo sobre esta tecnología.
Los botones restantes ubicados en la consola central para controlar aquellas funciones que no se manejan desde la pantalla táctil son bien grandes, con lo cual resulta difícil equivocarse.
El volante tiene ahora un tamaño aceptable y los mandos integrados son comunes a otros vehículos Chrysler.
En las cotas de habitabilidad, aunque levemente por debajo de las 200 pulgadas y con competidores con más tamaño, el Chrysler es bien amplio y confortable. No es un salón rodante como modelos de la competencia, pero aseguramos que cinco adultos viajarán sin complicaciones. 16.3 pies cúbicos de porta equipaje también garantizan espacio para los bultos y maletas.
Conclusión
No ha podido ser más acertada la renovación del buque insignia de Chrysler, coincidente con la “toma de poder” por parte de Fiat del grupo Chrysler. No sabemos hasta qué punto la mano italiana se ha dejado ver, pero podemos asegurar que el estilo del Chrysler 300 ha cambiado radicalmente. Se ha hecho otro. Vemos paralelismos con esos reality shows en los que un adefesio se pone en manos del programa y a las dos semanas cambia radicalmente de imagen. Es la misma persona sí, pero externamente es otra. Se siente mejor conmigo misma, más alegra, más resuelta, incluso parece sentirse aceptada socialmente. Con el nuevo Chrysler 300C ocurre algo parecido: es el mismo auto con el mismo motor, pero se le ha puesto y quitado tantas cosas que realmente es otro vehículo, más moderno y atractivo

Leave a Reply

Required fields are marked *